Levantado en 1805 junto al Palacio nazarí de los Alixares con la urgencia provocada por la epidemia de fiebre amarilla que asoló la ciudad, es el precursor del hoy llamado Cementerio de San José. Una ubicación racionalista, en el privilegiado conjunto monumental y paisajístico de la Alhambra, realizada extramuros siguiendo las directrices del Rey Carlos III.
El cementerio de San José está situado en la Dehesa del Generalife, formando parte del conjunto monumental, histórico y paisajístico de la Alhambra. Este cementerio es el segundo cementerio municipal más antiguo de España.
En el cementerio de San José de Granada encontramos tumbas de gran parte de las personas relevantes de la ciudad en ámbitos tales como: cultural, social, económico y político. Asimismo, ampara cautivadoras muestras de la escultura y la arquitectura funerarias de los siglos XIX, XX y XXI, muchas de ellas elaboradas por majestuosos arquitectos, escultores y artistas significativos granadinos, españoles e internacionales.
A continuación, se expone una ruta por los diferentes patios que componen el Cementerio de San José de Granada acompañados de una descripción de panteones, personajes ilustres (no todos) y arquitectos a destacar.
El recuerdo de los que aquí yacen, el arte, la singularidad de los panteones y la arboleda que los acoge serán los acompañantes de este recorrido donde duermen mucho más que dos siglos de historia.


De 1936 a 1956, veinte años fusilando sin piedad. En aquel muro del terror, fueron acribillados alcaldes, como Manuel Fernández Montesinos o José Palanco Romero, concejales como Juan Fernández Rosillo, el presidente de la Diputación, Virgilio Castilla, sindicalistas como Juan Bautista Roldán Manzano o el periodista Constantino Ruiz Carnero, director del diario republicano El Defensor de Granada. Según su sobrino, Jesús Fuster Ruiz, le golpearon brutalmente en la cárcel y le negaron la asistencia de un médico. Cuando lo llevaron a la tapia del cementerio, ya había muerto. Aun así, lo ataron a un poste y fusilaron su cadáver. El último fusilado, en 1956, fue Ricardo Beneyto, comandante de la guerrilla antifranquista de Málaga y Granada.
Sin duda, la declaración de la tapia del cementerio como Lugar de Memoria Histórica de Andalucía y la creación del Memorial, con el nombre de las 4.000 víctimas, han sido los mayores éxitos del movimiento memorialista granadino.